Flora y Fauna

Guía de España y de cómo vivir en España.

Situada como lo está, no es sorprendente que Andalucía sea un paraíso para los observadores de aves y atraiga a los ornitólogos durante todo el año. Sin embargo el mejor momento es durante la primavera ya que se pueden ver muchas especies migratorias invernando en España, junto con aquellos que llegan para los meses de verano.

No sorprendentemente, el estrecho de Gibraltar es un punto clave de pasaje para aves de rapiña, cigueñas y otros pájaros que emigran dentro de Europa.

En general, las emigraciones del Norte ocurren entre mediados de febrero y junio, mientras aquellos pájaros que van hacia el sur partirán entre fines de julio y comienzo de noviembre cuando hay un viento del oeste. Gibraltar mismo es generalmente bueno para los observadores de aves durante los meses más ventosos. Cuando casi no hay viento, habitualmente es Tarifa el lugar para ir.

Andalucía también tiene una larga extensión de costa que toca tanto el Mediterránero como el Atlántico. Esto lo hace ideal para pescar en el mar, o si usted está en el interior, en uno de los muchos ríos. Así, como usted puede imaginarse, la cocina de las regiones costeras se distingue por una gran variedad de mariscos. El mercado de peces es un gran lugar para conocer la pesca local.

Lejos de la costa, en las partes más remotas de Andalucía, usted puede esperar ver cabras montesas, gamos y el ancestro de la oveja doméstica, el muflón. También hay nutrias, jinetas, ibices, gamuzas, mangostas, y si usted tiene mucha suerte quizás un lince ibérico.

Tampoco se sorprenda si usted ve un montón de cerdos corriendo en alguna de las zonas más remotas durante el otoño, ya que los granjeros los sueltan para que se alimenten de las bellotas caídas de los árboles.

La variedad del paisaje le da a varias especies de árboles y otras plantas buenas condiciones para que crezcan.

Algunos ejemplos de árboles autóctonos son el fresno y el castaño, que prefieren las zonas húmedas, el abeto español que prefiere un suelo más seco, el algarrobo que crece entre los pinos y produce vainas de semillas largas y con un agradable olor, el roble de corcho con agallas y hojas perennes, el olivo salvaje, el enebro, el álamo, el sauce, el arce, el olmo y el aliso.

Algunas de las flores salvajes más habituales en Andalucía son los bulbos enanos y rosas, lavandas marinas, pipirigallos italianos, margaritas reales, hierba viborera, perales con espinas, higos salvajes, cardos estrellas, gladiolos salvajes, retamas, hiniestas, madreselvas, salvias, cítricos de hojas grises, hierbas de obispos, y cardos lechosos.