Benalmadena

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Historia y Desarrollo en el tiempo de Benalmadena

La más llamativa peculiaridad de este municipio, que se extiende desde las estribaciones meridionales de la cadena montañosa de la Sierra de Mijas hasta el borde del mar, es que consiste de tres centros poblacionales, que están prácticamente unidos, pero que sin embargo se diferencian bien: Benalmádena Pueblo, Benalmádena Costa y Arroyo de la Miel.

El primero de ellos es el más antiguo y es un típico pueblo andaluz - blanqueado a la cal y de hecho con un cuidado excepcional – con calles estrechas y plazas relajantes. Debido a lo elevado (casi 300 metros) del centro del pueblo y su proximidad al mar, tiene una gran cantidad de excepcionales miradores para avistar la Costa del Sol.

Una gran parte de la población y servicios municipales se concentran en Arroyo de la Miel, un distrito administrativo subsidiario que debe su crecimiento a la estación ferroviaria para el tren de cercanías, y es el centro económico del municipio. Benalmádena Costa es el sector más cosmopolita y aquí es donde los turistas se encuentran con una gran oferta de sol y playas: grandes hoteles, un casino, un puerto deportivo y de placer, y toda clase de negocios.

Benalmádena es uno de los municipios líderes en el campo turístico dentro de la provincia de Málaga, debido a su ubicación, su sólida base hotelera y su extremadamente amplia oferta para disfrutar del ocio (playas, un puerto deportivo y de placer, excursionismo y senderismo, un cable carril, golf, parques de atracciones tales como Tívoli, Selwo Marina, y Sea Life, etc.) así como actividades culturales intensivas consistentes en artes plásticas, escénicas y musicales.

El primer asentamiento humano en este municipio ocurrió en el periodo Paleolítico Superior, como lo prueban los restos descubiertos en las cuevas de El Toro, Los Botijos y Las Zorreras. Los fenicios se establecieron en esta región entre el siglo sexto y octavo AC., y también hay restos en la zona costera que son una prueba de esto. Más tarde vinieron los romanos (un puesto de venta de pescado salado en Benal-Roma y ruinas de villas en Torremuelle y Capellania), pero fueron los árabes los que dieron origen al nombre del municipio.

De hecho, el nombre actual parece derivarse del árabe Ibn al-Madin, que significa "niños de las minas" refiriéndose a las antiguas minas de hierro en esta región. Esta no es la única hipótesis en cuanto al origen del nombre del municipio, pero es la más aceptada por estudiantes e historiadores.

Las tropas cristianas no sólo conquistaron sino que también destruyeron el pueblo, y con él su castillo, que ofreció una denodada resistencia al ejército de los Reyes Católicos. A fines del siglo dieciséis fue repoblado por cristianos de larga data, que no pudieron establecerse en la región debido, fundamentalmente, a los peligros que afrontaban a causa de los continuos ataques desde el mar. Las torres de vigilancia que aún pueden verse cerca del mar datan de aquella era.

Cuando varias fábricas de papel comenzaron a operar en el siglo dieciocho, la región comenzó a recuperar una población estable. Esta se incrementó años después con el cultivo de uvas, que desapareció a principios del siglo veinte como resultado de la peste de la filoxera (piojos de las hojas). El fenómeno turístico, que comenzó en Benalmádena durante los años 60, impulsaría su economía hacia delante a una velocidad asombrosa.

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